¿Cuál es su mirada de la realidad actual en la minería en  Chile?

Toda la economía y sus actividades productivas  atraviesan hoy un escenario complejo debido a la  propagación del Covid-19 y las medidas de  confinamiento que ha adoptado la autoridad. En la  práctica ello ha significado la paralización de la  actividad económica, con el consiguiente perjuicio en términos  de empleo e ingresos para las empresas y sus  trabajadores. No obstante, este complicado e inédito  escenario, la minería y la agricultura han podido enfrentar  relativamente bien las consecuencias de las medidas de  confinamiento impuestas por la autoridad sanitaria, lo que  las regiones. Las cifras entregadas por el Banco Central son  ha permitido atenuar el impacto económico en el país y en  una demostración de ello. En los primeros cinco meses del  año, el Imacec del país cayó 5,6%, mientras que el minero  creció 3,4% en el periodo indicado. La producción minera  se elevó en 2,9% respecto a igual período del año 2019,  destacándose el aumento de la producción de cobre en  3,4%, plata 24,1% y molibdeno 5.8%, en tanto que  disminuye la producción de oro en 11,3%.

¿Qué medidas se están tomando en cuanto a la nueva  normalidad en la minería?

Frente al escenario generado por el Coronavirus, la industria ha debido reaccionar con celeridad para minimizar los riegos de transmisión y contagio de la enfermedad, debido al gran cantidad de personas que se trasladan y trabajan en faena. En este senado, las compañías han implementado estrictos protocolos y procedimientos de control paran prevenir las fuentes de transmisión y contagio hacia las operaciones. Esto ha implicado reducir al mínimo posible el personal en faena reforzando la cultura de autocuidado de los trabajadores y sus familias.

¿De qué forma se están ejecutando los diferentes planes de capacitación en la industria minera?

La industria minera redujo significativamente la presencia de sus trabajadores en faena y ha adecuado sus turnos para evitar contagios. Ha desmovilizado a alrededor de 90 mil trabajadores, muchos de los cuales están haciendo teletrabajo. En ese sentido, hay que destacar que las tecnologías también tienen un impacto positivo en la gestión de costos en cuanto a mantenimiento de equipos, logística y consumos de energía, etc. Y también tienen un impacto favorable en los planes de capacitación de las compañías mineras, generando oportunidades de capacitación que proveen la necesaria reconversión de los trabajadores del sector hacia competencias más digitales y de mayor penetración en los desafíos mineros del siglo XXI.

Fotografía de: Juan Carlos Recabal Diaz

Foto: Marco Lara Sil